A finales de 2020 dio comienzo la Asamblea climática en Escocia, una iniciativa incluida en la Ley de Cambio Climático escocesa de 2019. Cien personas de todo el país se reunieron para responder a la siguiente pregunta: ¿cómo debería abordar Escocia la emergencia climática, de manera efectiva y justa?
Composición
Las personas que formaron parte de la Asamblea fueron elegidas por sorteo, teniendo en cuenta los siguientes criterios: edad, género, ingresos, etnia, procedencia geográfica, ruralidad, discapacidad y opiniones sobre el cambio climático. La financiación del proceso provino del gobierno escocés.
Además, para incluir una mayor amplitud de opiniones, se realizó un ejercicio de participación pública en octubre de 2020, antes de que la Asamblea comenzara a reunirse. Se invitó al público a hacer sugerencias en una plataforma online sobre lo que pensaban que debería discutir la Asamblea, quién debería hablar en ella y sus ideas sobre cómo Escocia debería alcanzar los objetivos de cero emisiones netas.
Funcionamiento
Debido a que la Asamblea tuvo lugar durante la pandemia de la COVID-19, se decidió realizarla íntegramente de manera online, lo que la convierte en la primera asamblea ciudadana nativa digital. Se establecieron seis sesiones, celebradas en fines de semana entre noviembre de 2020 y marzo de 2021. Sin embargo, en la cuarta sesión los asambleístas solicitaron más tiempo y se acordó celebrar una séptima sesión. Además, se celebró una última sesión en febrero de 2022, tras obtener la respuesta del gobierno escocés a las propuestas de la Asamblea.
La organización de la Asamblea tuvo en cuenta algunas críticas que se habían realizado a la asamblea del Reino Unido, porque solo habían incluido testimonios expertos de personas de perfil académico. Por eso, en Escocia se invitó a una gran variedad de perfiles: activistas, científicos, personas del mundo empresarial, pero también a gente que sufre los impactos de la crisis climática. Tras las exposiciones temáticas, y para facilitar los debates, se esbozaban cuatro escenarios posibles con los que hacer frente a la crisis, desde opciones más radicales a otras más moderadas.
Además, la Asamblea trabajó mano a mano con el Children’s Parliament (Parlamento de los Niños y las Niñas), para incluir su actividad en el proceso y asegurarse de que las voces infantiles se tuviesen en cuenta a la hora de tomar decisiones. Los participantes de la Asamblea realizaron encuentros con niñas y niños, y las llamadas a la acción del parlamento infantil están incluidas en el informe final de la Asamblea.
Para favorecer la transparencia del proceso, todos los materiales que se usaron para la discusión fueron públicos, así como las presentaciones de los ponentes. Eso sí, las sesiones deliberativas solo fueron accesibles para las y los miembros de la Asamblea.
Resultados
Aunque la fecha para entregar las recomendaciones estaba prevista para febrero de 2021, al final, debido a la pandemia, ésta se retrasó y no fue hasta el 23 junio que el informe final se entregó al Parlamento. El informe establecía 16 objetivos y 81 recomendaciones aprobadas por consenso. Posteriormente, el gobierno escocés elaboró una respuesta a las recomendaciones en diciembre de 2021, en la que aborda cada una de las recomendaciones de la Asamblea y proporciona una actualización de lo que se está haciendo en Escocia para cumplir sus objetivos.
Además, mientras esperaba la respuesta del gobierno, la Secretaría de la Asamblea organizó una serie de reuniones ministeriales para permitir que los miembros de la Asamblea hablaran directamente con los ministros, comités y funcionarios que trabajan en las áreas cubiertas por las recomendaciones. También se convocaron varias reuniones para brindarles la oportunidad de discutir sus propuestas con diferentes agentes.